El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil. El síndrome aparece en la infancia y puede persistir y manifestarse en la edad adulta.

Actualmente diferenciamos dos tipos de Trastorno por Déficit de Atención:

Déficit de Atención con hiperactividad: se caracteriza por la presencia del déficit atencional en comorbilidad con síntomas de hiperactividad e impulsividad. Son niños que a menudo presentan problemas de disciplina a causa de su dificultad para reprimir los impulsos y la necesidad motora de moverse.

Se muestran inquietos y nerviosos la mayor parte del día, con dificultad para dormir.

Déficit de Atención sin hiperactividad: es menos común, se caracteriza por presentar un estado de pasividad, lentitud, falta de vitalidad… muestran problemas para regular el estado de alerta y focalizar la atención, se distraen con mucha facilidad.

Los alumnos con Déficit de Atención sin hiperactividad normalmente pasan desapercibidos y acaban los estudios obligatorios sin ser diagnosticados ya que normalmente no reportan problemas de disciplina ni perturban el grupo. 

¿Cómo se puede reconocer el Déficit de atención?

Algunos de los signos que nos ayudan a detectar si nuestro hijo tiene Déficit de Atención son:

  • No prestar suficiente atención a los detalles, por lo que se incurre en errores en tareas escolares o laborales.
  • No prestar suficiente atención a los detalles, por lo que se incurre en errores en tareas escolares o laborales.
  • Presentar dificultades en mantener la atención en tareas y actividades lúdicas.
  • Dar la impresión de no escuchar cuando se le habla directamente.
  • No seguir instrucciones y no finalizar tareas y obligaciones.
  • Presentar dificultades en organizar tareas y actividades.
  • Evitar actividades que requieran de un esfuerzo mental sostenido.
  • Extraviar objetos de importancia para tareas o actividades.
  • Ser susceptibles a la distracción por estímulos irrelevantes.
  • Ser descuidado en las actividades diarias.